El SUC insiste en la importancia de reaccionar a tiempo ante posibles atragantamientos en las comidas navideñas

21/12/2018

 

Cuando alguien está comiendo y se atraganta, normalmente presenta dificultad para respirar, no puede hablar y se comunica mediante gestos. En ese momento es importante mantener la calma y animar al afectado a que tosa con fuerza para intentar acabar con la obstrucción de la vía aérea. Asimismo, hay que evitar que la persona que sufre el atragantamiento beba o como algo, ya que ambas acciones pueden empeorar la situación en lugar de mejorarla.

Si a pesar de toser con fuerza repetidamente el afectado no logra recuperar el aliento, se debe alertar de inmediato al 1-1-2 para solicitar asistencia sanitaria.

El segundo paso a realizar en caso de que el atragantamiento persista es situarnos a un lado y ligeramente por detrás del afectado, sostener su tórax con una mano e inclinarlo hacia delante para a continuación darle cinco golpes en la espalda, entre los omoplatos y con el talón de la mano, comprobando después de cada golpe si el cuerpo extraño ha sido expulsado para no continuar realizando esta maniobra innecesariamente.

De esta manera, si no se ha resuelto la situación pondremos en práctica la maniobra de Heimlich. Para realizarla, la persona que presta ayuda debe situarse detrás del afectado y abrazarlo colocando el puño de una mano con el pulgar hacia fuera en el punto medio entre el ombligo y la boca del estómago, poniendo encima la otra mano. A continuación, procederá a inclinar al afectado hacia delante y realizar cinco compresiones hacia dentro y hacia arriba, con la fuerza suficiente para levantarlo del suelo, salvo en los niños que no se deben levantar, hasta conseguir la desobstrucción.

Si tras practicar estas dos maniobras, golpes en la espalda y maniobra de Heimlich, no conseguimos que el afectado supere el atragantamiento, debemos continuar alternándolas -5 golpes en la espalda y 5 compresiones abdominales- hasta la desobstrucción o hasta que el afectado caiga inconsciente.

Por todo ello, una reacción a tiempo por parte de los primeros intervinientes puede evitar que la situación empeore y el afectado sufra una parada cardiorrespiratoria. No obstante, en caso de que no se sepa cómo actuar, durante la llamada realizada al servicio de emergencias un médico del SUC podrá dar indicaciones mediante teleasistencia para que el afectado sea asistido correctamente mientras acude la ambulancia al lugar.

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